Decadencia

Os dejo con unas imágenes de decadencia, de esas que nos encantan a Hustinetten y a mí. Se trata de unas naves abandonadas que había en Córdoba, en la antigua Industria Electromecánica.  La primera foto es de un cobertizo anexo a una nave en la que se embalaban los paquetes que luego serían enviados por correo. La segunda es de un montón de fichas de registro que estaban tiradas en el suelo, cubiertas de polvo, en una pequeña ofician situada en la misma nave. La tercera es de un despacho que había en el edificio destinado a taller mecánico.

Me encantó estar entre aquellos muros, que una vez dieron trabajo a 6.000 cordobeses, sabiendo que hacía mucho tiempo que nadie pisaba ese suelo ni respiraba ese aire. Fue como revivir una de esas escenas de las películas en las que a los protagonistas les vienen a la cabeza multitud de recuerdos, suscitados por los lugares, los olores, los sonidos… con la salvedad de que en mi caso eran recuerdos ajenos; era como inmiscuirme en las vidas anónimas de los trabajadores que una vez habitaron todo aquel complejo, trabajadores que dejaron allí muchas horas de su vida, anécdotas, buenos y malos ratos, accidentes… pero, sobre todo, mucho esfuerzo, trabajo y fatigas, que pronto van a ser olvidados completamente.

Porque estas fotos fueron tomadas como parte del proyecto de derribo de todas estas edificicaciones, que dejarán paso a unas nuevas naves industriales ligeras y a unos cuantos centros comeriales. El dinero manda, y no le importa que a los nostálgicos nos guste más la estampa decadente que hoy os enseño. Al menos he tenido la suerte de poder retratarlas antes de que hayan desaparecido.

~ por arcanvs en 25 Abril 2008.

2 comentarios to “Decadencia”

  1. Están muy jpgadas, ¿No?

    Hazte un flickr, un picasa o algo así para guardar las fotos con buena calidad.

    (Es que es una pena porque son potitas y se ven mal :( )

    http://picasa.google.com/intl/es/

    http://www.flickr.com/

  2. Imágenes que suenan a recuerdos y a melancolía. Mi padre trabajó durante varios años en esa fábrica y allí dejó su vida. A veces pienso que me gustaría recorrerla para seguir sus últimos pasos y buscar alguna esencia de él que permanezca allí.

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