“Arte”, sin comillas

Juanjo Sáez en su libro El Arte. Conversaciones con mi madre habla sobre un amigo suyo muy artista. No le llama así sólo porque pinta, sino porque es artista en su totalidad. Sí, en el sentido de “este tío, qué artista está hecho”. Y en todos los demás.

Con él las performances eran continuas. Lo mismo te acompañaba al metro comiendo un plato de espaguetis – sí, comiéndolo y andando por la calle – que le daba por tirar calcetines apestosos a un tío pijo que estaba parado con su deportivo en el semáforo de debajo de su ventana.

Anda que no mola nada llegar a tu casa y decir “hoy he visto a un tío que iba por la calle comiendo espaguetis, con su plato de Arcopal y todo”. Es genial. A mí me pasó algo parecido una vez. Salimos de comer del Samurai y nos encontramos a Darth Vader cruzando la calle. Sin darte cuenta, como espectador casual, te conviertes es un consumidor de arte. Podría poner “arte”, así, entre comillas, pero no lo voy a hacer porque no me parece adecuado. El señor amigo de don Juanjo era artista y lo que hacía era arte. Quien fuera que hubiese bajo esa capa negra, que iba de Triana a los Remedios bajo el sol abrasador, también.

Son acontecimientos que no te esperas, que rompen la rutina; cosas que son sólo capaces a manos de gente especial y de las que tú, al haber participado, aunque sea como un simple espectador, ya te sientes parte ¡Quieres formar parte! Así que asumes la tarea de misionero del arte y engrandeces la obra, la mitificas como se merece mientras narras la anécdota a tu novio, a tu abuela y a tu primo.

Yo no cuento esto de la capacidad de artisteo de la gente igual de bien que Juanjo Sáez. De hecho no sé a ciencia cierta de qué estoy hablando exactamente y, desde luego, él escribe de forma mucho más interesante y amena que yo. Así que os recomiendo, por ésta y muchas otras razones, que os leáis su libro (Aquí Montse hace una reseña muy buena).


Todo este rollo viene a raíz de una cosilla que un grupo de personas anónimas montó en Madrid, en Atocha más concretamente, hace poco. Y que me ha parecido digno de mención. Podéis verlo en estos vídeos:

¿No tiene que ser alucinante, salir del tren, o estar esperando a tus amigos, o yo qué sé, haciendo lo que tuvieras que hacer ese día, y, de repente, encontrarte con nosécuántas personas congeladas, sin moverse? Son de esas cosas que te golpean, te tocan la fibra sensible, te hacen pensar, te emocionan. O no, todo es cuestión de gustos. Llamadlo como queráis: flashmob, MoBida, magia, gilipollez…o arte.

~ por hustinetten en 29 Abril 2008.

2 comentarios to ““Arte”, sin comillas”

  1. Muchísimas gracias por poner el link a mi entrada de Juanjo Saez, y celebro que te gustase.

    Un saludo y gracias por leer mi blog.

  2. De nada Montse :)

Escribe un comentario